¡Claro, cómo no llamarme la atención con estos diseños tan extraños para una niña de una familia trabajadora de Lanús! ¡ja jaja!
También , intrigada luego de haber tejido ocho cuadrados al crochet, conté los cuadritos de la colcha que tejió mi abuela... ¡¡¡¡ Dios santo, son novecientos ochenta cuadritos!!!
Me dije que debo, tengo la obligación de repararla: está descosida en varias zonas, y algunos cuadritos habría que hacerlos nuevamente. ¡Qué son cinco o seis cuadros frente a los casi mil que tejió mi abuela! Obviamente, no heredé su paciencia; pienso que tejió dos colchas iguales, y me da vértigo!
Por mi parte, quise tejer una cartera flor que vi en varios blogs, y que me pareció muy linda. Claro que no sabía que el patrón era para una lana más gruesa que la que yo usé. ¡y más que bolso, está saliendo un monedero!
Terminé un pulóver para mis vacaciones, pero aún está secándose; espero poder mostrarlo en la próxima entrada. No es nada del otro mundo, pero sospecho que voy a usarlo mucho, porque me parece que es muuuuy cómodo.
Y como despedida, infaltables... ¡¡imágenes de Joaquín!! Hoy vino con sus padres a visitarnos por primera vez. Aquí lo vemos con su mamá y la tía Luci:
¿Observaron el saquito? ¡Es uno de los que le tejió la abuelitaaa!
Con el abuelito Gustavito (las fotos se ven oscuras porque no usamos el flash, para no molestar sus ojitos):
¡¡Te amo!!






