miércoles, 31 de marzo de 2010

regreso... (sin gloria, snif...)

¡Cuánto tiempo sin aparecer por mi blog! ¿Me fui? No, claro que no...
Sucede que desde que empezaron las clases se me hace muy difícil realizar cualquier labor artesanal. Por un lado, las horas de trabajo en las escuelas. Por otro, con los cambios que ya sabemos que hubo en las escuelas de la Provincia de Buenos Aires, ocupo bastante tiempo en leer, buscar nuevo material, planificar, etc etc etc. Y cuando me queda un tiempito... ¡sólo quiero dormir, ja ja ja ja!
Un verdadero desastre.
Pero para este fin de semana largo tengo dos propósitos que quiero cumplir sí o sí.
¿Podré?
El primero es terminar de una buena vez un suéter para Lucía que comencé... ¡el año pasado! Quedó entre los proyectos inacabados, esos que parece que no finalizaremos nunca, pero a principios de marzo lo recuperé. Tenía tejida la delantera y la mitad de las mangas. Ahora está terminado y sólo me falta coserlo, lavarlo, y ¡listo!

Más que "a ojo" yo diría que está tejido "a la que te criaste", o sea "como se me dio la gana", ja ja ja ... ¡Esperemos que el resultado sea potable!

El segundo proyecto es sobre algo que nunca hice: pintar. Nada artístico, por supuesto, simplemente pintar con aerosol, pero igualmente será algo novedoso para mí porque jamás pinté nada.

Lucía me trajo una jaula del taller de teatro. Estaban limpiando unos salones que tenían trastos que en algún momento habían formado parte de escenografías, e iban a tirarla a un volquete, así que mi hija la pidió y la trajo a casa. Es antigua, muy bonita, con pie y todo:

Aunque parezca mentira, ¡Luci la trajo en colectivo desde Capital! Estaba muy sucia pero sana, sólo está despintada. Así que me gustaría revivirla para poner en ella algunos pajaritos tejidos, o de tela... ¿no quedaría linda?

Mientras tanto, en este tiempo, mis bebés siguen creciendo y haciendo de las suyas. Joaquincito, mi gordini lindo, más simpático que nunca:

Y Manucho Mujica, siempre a mi lado, fiel. Mis hijos ya están grandes, tienen sus ocupaciones y casi nunca están en casa ... ¡pero mi perrito, siempre conmigo!

¡Gracias, Manuchito de mamá!

jueves, 4 de marzo de 2010

juegos de niños

"¡Quiero jugar!"


"¡Yo también!"



"¿Jugamos juntos con mi pelotita?"


"Bueno... ¡pero no ladres taaaan fuerte!"



"Bah, no sabés jugar... ¡mejor juego con mi mamá!"



"Y vos sos un aburrido, yo me voy..."



"Ahora van a ver lo que hago..."

"A la una..."

"A las dos... "

"¡¡Y a las tres!!"

chalequito de búhos


lunes, 1 de marzo de 2010

¡listo para el invierno!

Como muy bien me comentaron, no era justo que tejiera para mi nieto y dejara de lado a mi pobre Manucho Mujica... Por eso, puse manos a la obra y ya tiene su nuevo sacón para este invierno:



El modelo tiene un importante cuello y un cinturón que lo asegura para que no se deslice hacia los lados. La lana no es fucsia sino una mezcla de rojos y violetas... Lo lamento Manucho Mujica: te tenés que conformar con las lanas que ya tengo, ¡no voy a ir a comprar lanas nuevas para vos, perdón!



También estuve preparando unos sonajeros caseros para Joaquín. En casa prácticamente no tenía juguetes, porque los que le he comprado están en su casa, así que el pobre jugaba con unas tapas plásticas de desodorantes, unos envases chiquitos vacíos... ¡qué vergüenza -me dije- , si no me cuesta nada tejer algo para forrar estas tapas! Y así fabriqué dos: uno forrado con tejido y el otro con tela; ambos con semillitas adentro para que hagan ruido:



Los hice en un santiamén... ¡y le gustaron, pobrecito!

Y para terminar la lana con la que le tejí su saco, le estoy haciendo un chalequito con búhos que circula por internet ( yo lo saqué de aquí: http://www.kettlesandmittens.blogspot.com/ ). Ojalá pueda terminarlo hoy mismo...

Y como Luci estuvo revisando su ropa de invierno, estoy haciendo algunos arreglos de prendas que ella ya no quería y que me da pena abandonar... ¡Sí, soy un desastre! Si las tejí yo, no querría que dejaran de usar las prendas nunca, ja ja ja !

Empecé por una bufanda que estaba enganchadísima y con un agujero en un extremo. Corte, retejido, vuelta a poner los flecos... ¡y otra vez al ruedo!

¡Nada se tira, ja ja ja!